La Escuela de Brighton

Cine

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La Escuela de Brighton

 

Entre los últimos años del siglo XIX y los primeros del siglo XX, encontramos en Brighton, un pueblo costero de Inglaterra, a un grupo de fotógrafos, escritores y actores y artistas en general que se dedican al cine y que, si bien no tienen un estilo muy homogéneo, tienen una actitud y una inquietud en común con el que se ganan un lugar importante en la historia de este arte.

Los cineastas de Brighton son quienes desarrollan un montón de recursos expresivos que empiezan a generar un lenguaje propio del cine.

Y con esas nuevas herramientas que inventan, demuestran que el cine tiene un potencial expresivo diferente al de las demás disciplinas artísticas.

Hasta este momento, el cine se expresa con herramientas que toma naturalmente de la fotografía y del teatro: el caso más claro es que las escenas se suelen rodar con la cámara fija, que encuadra el espacio donde se desarrolla la acción como si éste fuera un escenario.

Los cineastas de Brighton hacen un gran aporte a la historia con los recursos que inventan en particular, pero logran algo en general que resulta clave: el cine deja de mostrar un evento (la llegada de un tren, la salida de una fábrica como en las películas de los Lumiére), o incluso contar una anécdota de manera “lineal” (como en El regador regado, también de Louis Lumiére), para empezar a preocuparse por cómo relatar una historia.

La Escuela de Brighton desarrolla los primeros elementos para un nuevo lenguaje, el lenguaje propio del cine. Y un poco más tarde, en los Estados Unidos, llegará Griffith (quien con picardía querrá quedar en la historia como creador de la mayoría de esos recursos, aunque no lo logrará) cuyo aporte fundamental será en realidad la genialidad con la que combinará esos recursos para desarrollar una manera moderna de narrar: no narrar linealmente sino narrar con los recursos que permite el cine. Trabajará con maestría la forma en la que se cuenta una historia (por eso mismo, a Griffith se lo llama padre de la narrativa cinematográfica).

Para entender un poco mejor la diferencia entre los cineastas de Brighton y Griffith de una manera extremadamente simplista: los primeros utilizan nuevos recusos en breves escenas y cortometrajes de muy poca duración; y el segundo combina los recursos para narrar con dinamismo y tensión dramática historias de horas de duración (el ejemplo más claro es que El nacimiento de una nación, su obra más importante, dura 2h 45m).

¿Qué inventan los cineastas de la Escuela de Brighton?

  • Lo fundamental es que empiezan a mover la cámara, o sea que inventan el travelling y pueden ir corriendo el punto de vista de una escena, algo que sí se puede permitir el cine y no el teatro ni una fotografía. Tengamos en cuenta que Méliès, en Francia, ya se empieza a preocupar por generar ilusiones, efectos especiales, pero todavía con la cámara fija.
  • También idean el primer plano (un acercamiento dramático hacia el rostro de la persona o hacia un detalle relevante de la escena). Las primeras tomas de primer plano son logradas utilizando una lupa.
  • La alternancia de puntos de vista en una misma toma con plano y contraplano.
  • Al mover la cámara, pueden filmar a su vez algo que será fundamental para el cine de todas las épocas: las persecuciones.
  • También nace la profundidad escénica: al mover la cámara, los actores no sólo se pueden mover a lo ancho sino que pueden alejarse y acercarse.
  • Empiezan a utilizar la compaginación narrativa, o sea la compaginación como recurso para que la narración resulte más interesante. Es una precursora del montaje paralelo (alternar planos) para dar dramatismo y dinamismo a la acción que utilizará Griffith, y que utilizarán luego los soviéticos para generar significados simbólicos.

 

Imagen: The Big Swallow (La gran engullida, James Williamson, 1901). En un poco más de un minuto, el protagonista se acerca enfadado a la cámara hasta que vemos un primerísimo primer plano de su boca, que primero engulle la cámara y después hasta al mismísimo cameraman.

 

Películas representativas (en realidad son cortometrajes):

Santa Claus and the Children (George Albert Smith, 1898)

The Kiss in the Tunnel (George Albert Smith, 1899)

Grandma’s Reading Glass (George Albert Smith, 1900)

Attack on a China Mission (James Williamson, 1900)

The Big Swallow (James Williamson, 1901)

Fire! (James Williamson, 1901)

As Seen Through the Telescope (George Albert Smith, 1901)

The Sick Kitten (George Albert Smith, 1903)

Mary Jane’s Mishap (George Albert Smith, 1903)

Runaway Match (Alfred Collins, 1903)

 

Te recomendamos algunos links:

Línea de tiempo con la historia del cine.

Los tres comienzos del cine.

La primera comedia de la historia del cine.

Georges Méliès y la magia del cine.

Slapstick comedy (la comedia física).

D. W. Griffith, el padre de la narrativa cinematográfica.

Charles Chaplin y su personaje Charlot.

Recuerda que también puedes encontrar más material utilizando el buscador de la página.

 

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