McGuffin
Cine
Alfred Hitchcock y el recurso llamado McGuffin
Para explicar de qué se trata exactamente un McGuffin, un recurso narrativo para generar suspenso, el más grande cineasta del suspenso de todos los tiempos, Alfred Hitchcock, comienza con este relato:
“La palabra procede de esta historia: Van dos hombres en un tren y uno de ellos le dice al otro: ‘¿Qué es ese paquete que hay en el maletero que tiene sobre su cabeza?’. El otro contesta: ‘Ah, eso es un McGuffin’. El primero insiste: ‘¿Qué es un McGuffin?’, y su compañero de viaje le responde: ‘Un McGuffin es un aparato para cazar leones en Escocia’. ‘Pero si en Escocia no hay leones’, le espeta el primer hombre. ‘Entonces eso de ahí no es un McGuffin’, le responde el otro”.
El McGuffin es un elemento que genera intriga, que no se sabe bien qué es, que por lo general aparece al comienzo de la trama, y que provoca suspenso y hace avanzar la trama. Pero luego se deja de lado por otras cuestiones verdaderamente trascendentales para la trama.
Es una excusa argumental que parece relevante, decisiva, pero que al final no lo es. Termina diluyéndose cuando se impone la verdadera trama, e incluso por lo general ni siquiera se resuelve. Pero siempre cumple el cometido de mantener atento e intrigado al espectador mientras la película termina de desarrollarse.
El McGuffin no es relevante para la trama pero dirige a los personajes hacia ella.
Janet Leigh es asesinada a cuchillazos en la ducha por Anthony Perkins en una de las escenas más reconocibles de la historia del cine (Psicosis, Alfred Hitchcock, 1960). Pero el director nos lleva a ese punto con una excusa argumental totalmente diferente: ella ha robado dinero de su compañía y está escapando. La protagonista muere a mitad del film y deja de ser la protagonista. Y el McGuffin, el dinero robado que ha quedado en el maletero del automóvil, ya no tendrá ninguna importancia.
Otro de los McGuffins más famosos de la historia está al inicio de Ciudadano Kane (Orson Welles, 1941). En los primeros momentos del film, el protagonista está en su lecho de muerte y en el suspiro final pronuncia la misteriosa palabra “Rosebud”. A partir de ese misterio, se empieza a narrar la vida del protagonista. Y el director lo hace de una manera tan fantástica que le valdrá la consideración de ser tal vez la mejor película de la historia. Una historia de vida tan atrapante, que luego de un pequeño lapso de tiempo ya olvidamos el misterio de “Rosebud”. Y es más, al final el director devela ese misterio del comienzo, pero nos damos cuenta de que es apenas una anécdota, que no ha sido fundamental para la trama. Sólo ha sido una excusa para que la narración captara toda nuestra atención en los primeros momentos de la película.
Imagen: Marion Crane (Janet Leigh) en la ducha, cuando el film está a punto de dar un giro definitivo, dejando atrás el McGuffin que nos ha llevado hasta allí (Psicosis, Alfred Hitchcock, 1960).
Te recomendamos algunos links:
Momentos inolvidables del cine: Psycho (Psicosis, Alfred Hitchcock, 1960).
Línea de tiempo con la historia del cine.
Recuerda que también puedes encontrar más material utilizando el buscador de la página.

1 comentario
Ivan sanchez · 11 noviembre, 2022 a las 12:05 pm
Muy interesante