Café nocturno

Café nocturno

En la mente de los grandes artistas.

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“Uno de los cuadros más feos que he pintado”.

Vincent van Gogh.

 

Este cuadro maravilloso es tan expresionista para su época, está tan adelantado a ese expresionismo que asomará con Munch (para que Much pinte El grito faltan 5 años) y se impondrá ya empezado el siglo XX, que hasta para el mismísimo Van Gogh es “demasiado”, se ve “terrible”.

¿Por qué hablamos de expresionismo? Por el clima de angustia existencial, el clima de pesadilla que logra Vincent con su pincelada empastada y violenta, con sus diagonales también violentas, con el contraste violento del rojo y el verde, y con la deformación como herramienta expresiva.

En una carta a su hermano Theo, Vincent escribe: “He tratado de expresar las terribles pasiones de la humanidad mediante el rojo y el verde. La habitación es de color rojo sangre y amarillo oscuro con una mesa de billar verde en el medio; hay cuatro lámparas de color amarillo limón con un resplandor de naranja y verde. En todas partes hay un choque y contraste de los rojos y verdes más extraños…”.

Café nocturno (Café de nuit) es la manera de llamar a los cafés de Arlés que están abiertos toda la noche, y donde, como explica el pintor que vive en una habitación alquilada ahí mismo: “Los vagabundos nocturnos pueden refugiarse allí cuando no tienen dinero para pagar el alojamiento, o están demasiado borrachos para ser admitidos “.

Van Gogh tarda tres noches en pintar el interior de este café nocturno. Tres noches en pintarlo ya no como se ve, sino cómo se siente. Y entonces no vemos un café sino un refugio de miserias humanas, de pesadillas de la vigilia.

Faltan muchos años para que esta obra se vuelva “hermosa”.

Después del expresionismo del siglo XX, cuando el mundo se acostumbre a ver contrastes de color violentos, se fascine con la pincelada gestual, agresiva, y resulte genial la deformación de la realidad para expresar angustia y opresión, después de que el mundo reivindique y adore a este marginal Van Gogh, este cuadro se volverá magnífico, de una poderosa belleza y una enorme fuerza expresiva.

Café nocturno es uno de los grandes cuadros del artista, y una evidente explicación de por qué Van Gogh es demasiado artista para su época. Y al leer su frase, nos damos cuenta de que ni él mismo comprende la verdadera dimensión de lo que está logrando.

 

Imagen: Café nocturno (1888).

 

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Línea de tiempo: las distintas etapas de la obra de Van Gogh.

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La pincelada empastada de Van Gogh.

Línea de tiempo: un recorrido por la pincelada gestual, desde Van Gogh hasta finales del siglo XX.

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