Toulouse-Lautrec.

Lautrec En el Moulin Rouge 1879

En la mente de los grandes artistas.

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“¡Pensar que nunca habría pintado si mis piernas hubieran sido un poco más largas!”.
Toulouse-Lautrec.

 

La familia de Henri de Toulouse-Lautrec es noble (su padre es conde y él mismo ha nacido en un castillo). Pero debido a su deformación física, él se convertirá en una especie de marginal del submundo “inmoral” de la Belle Époque parisina, en un alcohólico, y terminará siendo uno de los grandes pintores de la historia.

Por una enfermedad que se le manifiesta en la infancia, una enfermedad que afecta el desarrollo de los huesos, sufre fracturas en las piernas que le impiden seguir creciendo. Como el resto de su cuerpo se desarrolla con normalidad, su imagen es desproporcionada, deforme.

Lautrec podría llevar tranquilamente el apelativo de “pintor maldito”, ya que al sentirse rechazado por el mundo de la aristocracia y por los salones más elegantes de París, se refugia en el ambiente de los “vicios”, la noche, la marginalidad, los cabarets y burdeles (el ambiente donde va a divertirse aquella aristocracia, sin duda alguna). Por supuesto que ese mundo, en el que se siente cómodo y aceptado, tiene un costo para él: el alcoholismo, que deriva en delirios, depresiones y un rápido deterioro de la salud que lo condenará a morir con apenas 37 años.

Una de las características más interesantes de su obra resulta un gran aporte a la pintura moderna: su modo de lograr la gestualidad, la expresividad de la figura humana, no pintándola de modo realista sino distorsionándola, deformándola (observemos los rostros de los personajes del cuadro elegido).

Si Lautrec hubiera tenido “las piernas un poco más largas” su vida habría sido distinta y, quién sabe, se habría dedicado a otra cosa (tal vez se habría dedicado a trabajar de “noble”). Y si no hubiera sido un personaje “marginal”, no hubiese vivido y retratado con tanta sensibilidad el bajo mundo parisino.

En definitiva, podemos llegar a la conclusión que su biografía es una prueba de que no se trata de las cartas que le tocan a uno, sino de cómo juega uno las cartas que le tocan.

 

Imagen: En el Moulin Rouge (1892).

 

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2 comentarios

Silvio Cigliutti · 25 septiembre, 2021 a las 12:52 pm

Que sin saber y conocido su vida y obra. mi destino en París, junto a mi esposa, fue pasar una semana en el Hotel Lautrec Opera. Fue su vivienda un tiempo y parte se conserva. El el Hotel obran copuas de todas sus obras. Admirable

Silvie · 7 enero, 2019 a las 9:00 am

Me encanta Toulouse Lautrec, su biografía es muy bella y una sensibilidad que conmueve hasta las piedras, gracias por ilustrarnos más sobre este gran pintor

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