Gramajo Gutiérrez.


Cuadros fundamentales para entender la historia de la Pintura.

Pudimos hacer esta publicación gracias a las pequeñas donaciones ¿Cómo se sostiene 3 minutos de arte?

 

La feria de Simoca (1937). Alfredo Gramajo Gutiérrez.
Óleo sobre tabla. 80 cm x 100 cm.
Museo Quinquela. Buenos Aires.

 

Gramajo Gutiérrez es un artista del interior de la Argentina, costumbrista, “el pintor nacional” como lo han llegado a calificar. Y su obra documental de la vida del noroeste del país y sus tradiciones religiosas y paganas (él dice: “Yo no pinto, documento”) son ideales para una reflexión:

Solemos ver a la historia como una sucesión de hechos importantes, o de vanguardias, pero eso no es todo lo que sucede. La historia se arma convencionalmente para entender lo sucedido, para tener una síntesis que puede explicar cierta evolución hacia el momento presente. Pero más allá de lo maravilloso que es conocer la historia, es necesario tener conciencia de que que no es lo único que ha sucedido.

Cuando las vanguardias europeas avanzan en la Modernidad buscando nutrirse de las raíces, de la tradición, de las estéticas exóticas, a las que llaman “primitivas”, la esencia de los pueblos, hay artistas que están pintando los pueblos (el cuadro elegido es de 1935).

El mundo no es sólo lo novedoso lo que sucede en una pequeña parte del mundo.

Gramajo Gutiérrez retrata entierros, mercados (una vez más recordamos el concepto que para conocer una región, basta con visitar sus mercados), carnavales, promesantes de la Virgen, ceremonias religiosas, fiestas populares, supersticiones.

Impacta por los colores furiosos, chillones. Lleva al extremo, al límite, ese colorido intenso que ha adoptado el arte de Latinoamérica. Colores que contrastan y se potencian, al igual que lo sagrado y lo profano de esas representaciones.

Gramajo Gutiérrez es un autodidacta cuyo espíritu se ha alimentado desde pequeño, como él mismo cuenta, por esa “gente atormentada por lo sobrenatural”, que al hablarle le transmiten “sus hábitos, sus abominaciones, sus creencias”.

Gramajo Gutierrez, con uno de los coloridos más vibrantes que podamos imaginar, muestra la vida áspera y dura de los pueblos, ahí donde la subsistencia es difícil. Muestra la vida que florece aún en los paisajes áridos, llena de dignidad y llena de vida.

 

Si quieres leer sobre temas relacionados, te recomendamos algunos links:

Seis cuadros de Gramajo Gutiérrez.

La pintura costumbrista.

Cuando el paisaje empieza a adquirir importancia en la historia de la pintura: Patinir.

Recuerda que también puedes encontrar más material utilizando el buscador de la página.

 

Te invitamos a suscribirte gratis al newsletter de 3 minutos de arte, para recibir por correo anticipos y material exclusivo.
Nuestra mirada: Manifiesto del optimista.
El proyecto 3 minutos de arte.
¿Quieres apoyar a 3 minutos de arte?

0 comentarios

Deja una respuesta

Avatar placeholder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.